
Derrama tus dones, Espíritu Santo, sobre nosotros.
PRIMER MOMENTO
- “Estaban reunidos los discípulos en una casa con las puertas bien cerradas, por miedo a los judíos…” (Jn 20,19) (diapositivas de oscuridad)
Estamos reunidos esta noche Señor, como aquel primer grupo de discípulos. Sin duda, en muchos momentos de nuestra vida nos identificamos con ellos… Nos encerramos, tenemos miedo, estamos desanimados… Cerramos nuestras puertas, nos negamos a dejar pasar la luz, y nuestra casa permanece a oscuras…
SILENCIO
Te necesitamos Señor, necesitamos tu Espíritu para alejar nuestros miedos, para lanzarnos a la aventura de seguirte, para anunciarte con valentía, para animarnos a salir de nuestras cerrazones y llenarnos de tu luz… (Diapos )
SILENCIO
Dinámica: En un papel, vamos a escribir nuestros miedos, aquello que nos está impidiendo seguir con libertad a Jesús, que nos hace caminar a oscuras, solos y desanimados… (Tiempo de meditación)
- “Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos juntos en un mismo lugar. De repente vino del cielo un ruido, semejante a un viento impetuoso, y llenó toda la casa donde se encontraban. Entonces aparecieron lenguas como de fuego, que se repartían y se posaban sobre cada uno de ellos. Y todos quedaron llenos del Espíritu Santo…” (Hch. 2, 1-4)
ESTROFA 1 (En el estrib. “Pero si vienes…”, se enciende el fuego)
No tengamos miedo a abrir las puertas de nuestra vida a Cristo Resucitado y al Espíritu que Él nos envía… Presentemos nuestros miedos para que el fuego de su amor los consuma, y nos transforme en hombres nuevos… (Se queman los papeles)
Canto: “Espíritu Santo de Dios”
- “El grupo de los creyentes pensaban y sentían lo mismo, y nadie consideraba como propio nada de lo que poseía, sino que tenían en común todas las cosas…” (Hch. 4,32)
El Espíritu del Señor nos hace salir de nuestros individualismos y nos convierte en hermanos, nos hace comunidad… Que este Pentecostés renueve, recree, revitalice los deseos de fraternidad, de cercanía y encuentro que tanto necesitamos, y que tanto necesita el mundo de hoy…
(ESTROFA CON IMÁG. DE FRATERNIDAD – FOTOPALABRA?)
SILENCIO
SEGUNDO MOMENTO
“Todos perseveraban unánimes en la oración, con algunas mujeres y con María, la madre de Jesús..” (Hch. 1, 14)
Reunidos en oración, como la primera comunidad, esperando el Espíritu prometido por Jesús, no podemos dejar de acoger entre nosotros a María, Hija del Padre, Madre del Hijo, Madre nuestra y Esposa del Espíritu Santo …
- Se ilumina la imagen de María
María: Tú permaneces con los discípulos como madre suya, como Madre de la esperanza. Madre de Dios y Madre nuestra, hoy estás entre nosotros como en aquel día en que nació la Iglesia… Enséñanos a creer, esperar y amar contigo… Enséñanos a unirnos en oración y a pedir al Espíritu Santo que no olvidemos la esperanza que llevamos…
Canto: 2DA. ESTROFA.
“Necesitamos tener esperanzas – más grandes o más pequeñas -, que día a día nos mantengan en camino. Dios es el fundamento de la esperanza; pero no cualquier dios, sino el Dios que tiene un rostro humano y que nos ha amado hasta el extremo, a cada uno en particular y a la humanidad en su conjunto”. (SS 31)
Para caminar con esperanza, nos fortalece el pan de la Palabra, la Palabra del Señor que se va haciendo vida en nosotros si lo acogemos con generosidad…
- Dinámica: María, la mujer sencilla de Nazaret que supo meditar y conservar la Palabra en su corazón para hacerla vida, hoy quiere regalarnos una palabra de esperanza.
- Canto: “Esperando con María”
SILENCIO
TERCER MOMENTO
El Espíritu Santo viene a darnos la fe. Llena nuestros corazones, nos fortalece para que hagamos juntos un mundo nuevo, un mundo bello. El Espíritu de Dios se hace notar entre nosotros. El Espíritu de Dios todo lo puede.
Canto: ESTROFA 3
D. La fuerza del Espíritu actúa en nosotros, cambiando nuestra pasividad en compromiso, nuestra resignación fatalista en esperanza, nuestro conformismo en actitud crítica.
Todos. Te rogamos, Espíritu de Dios, que lo has creado todo, que termines en nosotros lo empezado; apártanos del mal que podamos hacer, impúlsanos tan sólo hacia el bien, haz que seamos fieles y pacientes, enciende en nuestro corazón la amistad hacia todo lo que vive, danos alegría por todo lo que es humano y bueno. (Silencio)
D. La fuerza del Espíritu actúa en la historia conduciéndola hacia la plena comunión, promoviendo movimientos en pro de la justicia, creando conciencia de solidaridad universal.
Todos. Tú hablas en silencio, todas las lenguas te proclaman. Todo espíritu abierto te puede entender en su lenguaje y en su vida. Pon en nuestros labios palabras cariñosas y de alivio, haz que respetemos el derecho y la justicia y que anhelemos la nueva creación. Guía nuestro corazón y nuestra fe, haz que dé fruto nuestro cansancio, y danos el pan de tu paz. (Silencio)
D. La fuerza del Espíritu actúa en los ambientes, suscitando valores humanizadotes, aspiraciones a unas condiciones de vida dignas, a unas relaciones humanas fraternales. La fuerza del Espíritu actúa en la Iglesia, impulsándola en su tarea evangelizadora, haciéndola signo e instrumento del Reino, desde la solidaridad con los empobrecidos.
Todos. Tú eres la brisa de la tarde y el sol de mediodía; en ti, pronunciamos el nombre de Dios. Danos firmeza para que perseveremos en la fe sin abandonarle nunca, aunque no le veamos. Haz que podamos estar siempre buscándole a él.
El camino no lo haremos solos
con nosotros caminarás,
junto a ti seremos tus brazos abiertos a la humanidad.
Y cuando el andar se nos haga duro,
con la Madre a nuestro lado
más fácil se nos hará
Y llevaremos a todos tu mensaje,
anuncio de amor y de paz.
El Espíritu Santo no nos ha dejado solos, ha venido en ayuda de nuestra debilidad. En este momento, vamos a elevar nuestras peticiones y acciones de gracias al Señor por sus dones. A cada intención respondemos cantando: “Espíritu Santo, ven” (Intenciones espontáneas)
Finalizando este momento de vigilia y oración, os invitamos a cantar todos juntos la canción que nos ha acompañado esta noche en espera del Espíritu de Dios… (Present. con imágenes)
ORACIÓN FINAL
Espíritu de Dios,
fuerza creadora y santificadora,
reaviva en nosotros con tu aliento
los dones del Bautismo y la Confirmación.
Espíritu de vida, soplo de amor,
savia divina, acrecienta el amor de tus hijos y fortalece su compromiso de testimonio y entrega.
Espíritu del Padre y del Hijo,
que descendiste sobre la Virgen María,
que fue derramado sobre los apóstoles,
recrea y fecunda a tu Iglesia
con las riquezas de tus dones,
tus frutos y carismas.
Hermoso felicitaciones por la pagina de verdad que el señor envíe a su Espíritu Santo y que ese pentecostes que recibimos no se quede ahi que lo vivamos cada momento sin miedo al entregar a los demás de lo que hemos recibido.
Gracias por compartir esta pagina y que Dios te siga llenando de bendiciones, es importante renovar nuestras fe bautismal en ocasiones tenemos el espiritu dormido lo tenemo ahi encerrado no lo dejamos mover abramos a la presencia del Espiritu Santo y sintamos esa nueva aireada en nuestras vidas, sentir la presencia del espiritu santo en nuestras vidas es maravilloso te sientes como una nueva creatura lo digo por q experimento la presencia del mismo en mi vida y en los míos.
Gracias Jesús por enviarnos al Espiritu Santo consolador y santificador de nustras vidas siguenos enbriagándonos de tu presencia.
felicidades hermana muy lindo su articulo siga adelante con su evangelización.Dios la bendiga hoy mañana y siempre.