Negarse a sí mismo es darse un SÍ muy grande
En la primera lectura de hoy Dios nos dice que pone ante nosotros “la vida y el bien, la muerte y el mal” y nos concede la libertad para elegir. Sólo seremos bendecidos si elegimos el bien, no por capricho de Dios, sino porque ese es el fin para el que hemos sido creados. ¿Y cómo saber distinguir el bien del mal?
Dice Jesús en el Evangelio: “El que quiera seguirme, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz de cada día y se venga conmigo”. A primera vista puede parecer una petición difícil, pesada. Pero, ¿en qué consiste negarse a sí mismo, cargar con la cruz? Jesús nos lo enseña en la Eucaristía: Él actualiza su sacrificio por amor, se entrega a cada uno de nosotros y permanece presente, disponible, en el Sagrario. Todo esto por una razón: por amor. Incluso a pesar de que nosotros no siempre le hacemos caso.
Así, Jesús nos invita a amar, y podemos hacerlo porque primero hemos sido amados por Él. Al final, negarse a sí mismo consiste en decirse un gran SÍ a uno mismo y también a los que nos rodean.
Corazón Eucarístico de Jesús, gracias por enseñarnos a amar. Concédenos en este día la gracia de saber renunciar a nuestros propios intereses para ser testigos de tu amor ante quienes se crucen en nuestro camino.
Hna. Sara Mª (MEN Madrid)

Qué hermosas palabras.
A veces es muy difícil aceptar la cruz.
Acabo de recibir un mensaje de una amiga, Mª Carmen, que tiene esclerosis múltiple y está muy muy incapacitada y me cuenta cómo dedica el día entero a Dios.
¡Qué envidia personas así!
Señor, dame las fuerzas necesarias para poder aceptar todas las cruces que me vayan llegando, siempre unida a tu Cruz
Muy interesante: “Lo mas importante de cada día es ayudar a los que se cucen en nuestro camino”, una reflexión para que TODOS la tengamos en cuenta.
Hermosa reflexión. Tan difícil y, a la vez, tan provechosa para nuestro camino en esta vida. No siempre tomamos la decisión de tomar nuestra cruz y seguir a Jesús, pero cuando lo hacemos, nos vamos dando cuenta como Dios va cambiando nuestra vida y se nos van abriendo los ojos a la Verdad Suprema.