Skip to content

Cordialmente, una carta para ti (diciembre 2015)

17 diciembre 2015

Artículo publicado en la revista “El Granito de Arena” de diciembre de 2015.

La Navidad de hoy

Apreciado lector: Todos somos conscientes de que la sociedad actual está en crisis, al igual que también lo están sus tradicio­nes. Incluso una tradición tan pro­fundamente arraigada entre noso­tros como es la Navidad ya no es lo que era.


Si nuestros abuelos levantaran la cabeza se escandali­zarían, sin lugar a dudas, al ver la manera de celebrar ahora la No­chebuena. Aquella vieja costumbre de cenar toda la familia junto al Belén, sin salir de casa excepto para acudir a la Misa del Gallo, ya ha desaparecido casi por comple­to. La Nochebuena de hoy ha perdido su tradicional espíritu religioso para convertirse en una no­che de fiesta y de juerga. Según las estadísticas, el consumo de alcohol durante la Nochebuena iguala ya al que se consume en Nochevieja… Y, claro está, también se igualan los acciden­tes de tráfico, las agresiones, las reyertas, etc.

Aunque nos cueste admitirlo, la Navidad ya no es la que era; la vieja tradición está en vías de desaparecer. Uno de los signos de nuestro tiempo viene dado por la tendencia a no res­petar las tradiciones. En conse­cuencia, se está perdiendo el es­píritu navideño, el encanto y el misterio de la Navidad. En general, los españo­les ya no vivimos ni sentimos el verdadero espíritu navideño como lo hacían nuestros padres y abue­los… Son los nuevos tiempos. Es la Navidad de hoy.

Pero si traspasamos nuestras fron­teras y nos asomamos a ciertos lu­gares del mundo, contemplaremos un panorama todavía peor. Un buen ejemplo lo tenemos en Oriente Me­dio. Aquí no encontramos paz en Navidad lo mismo que tampoco la encontramos durante el resto del año. La desigual lucha entre palestinos e israelíes parece no tener fin. Los muertos y heridos en ambos lados forman ya un largo y do­loroso rosario ensangrentado. Da igual que sea sangre palestina o judía. Es sangre humana. El viejo odio acumulado entre judíos y palestinos ha engendrado nuevos odios, lo que ocasionó que hace pocas semanas volviese la violencia y la muerte a unas tierras que Jesús de Nazaret recorriera predicando paz y amor. ¡Qué ironías tiene la vida!

¡Debemos celebrar!
¿Y qué decir, estimado lector, de la larga guerra que se viene librando en Siria? ¿Qué decir de las guerras que se están viviendo en Irak, Afganistán o Libia?… Tales guerras, además de la crueldad del autodenominado Estado Islámico (EI), han ocasionado la huida de grandes oleadas de refugiados que llegan a Europa, creando una enorme crisis migratoria sin precedentes desde la Segunda Guerra Mundial. La UE se siente desbordada a la hora de albergar a tantos refugiados. Esta Navidad viene marcada por el drama de miles y miles de refugiados que lo han perdido todo, algunos incluso la vida… Así es la Navidad de hoy.

Por supuesto que a pesar de lo que sucede en el mundo, particularmente en Europa y en España, no debemos renunciar a celebrar la Navidad con alegría, con ilusión y con profundo espíritu cristiano. Navidad es la conmemoración de la venida de Cristo al mundo, lo que significa celebrar la llegada de nuestra propia salvación. Como vemos, se trata de una conmemoración a la que ningún cristiano deberá renunciar jamás. Ahora, más que nunca, hemos de celebrar la Navidad con espíritu cristiano, es decir, con paz y amor.

Sabemos, amigo lector, que ni tú ni yo podremos cambiar la dolorosa situación que hoy se vive en muchas partes del mundo. Sabemos que nada podemos hacer para que terminen las guerras.

Es cierto, pero lo que sí podemos hacer es que a nuestro alrededor brille la luz de la Navidad, que resplandezca el valioso mensaje de paz, amor y perdón que la Navidad nos trae. Así, al menos, en algún rincón del mundo habrá alegría por la llegada de la Navidad, esto es, por la llegada de ese Salvador que vino al mundo para quedarse entre nosotros, para quedarse en la Eucaristía. Por esta razón y a pesar de todo lo que ocurre, ¿no es suficiente motivo de alegría poder celebrar la Navidad recibiendo a Jesús Eucaristía?

Feliz Navidad, feliz año 2016 y un cordial saludo,

Manuel Ángel Puga
Anuncios
One Comment leave one →
  1. Veronica Torres permalink
    26 diciembre 2015 03:53

    Este articulo plasma la realidad en el mundo, escribo ldesde Mexico, e igual pasa aqui, incluso en la misma familia, en donde se trata de concentizar a los familiares de la importancia espiritual que tiene el celebrar el nacimiento de Jesus, nuestro Redentor. Siento que el maligno ha ganado mucho terreno, y que la mayoria de la gente se ha dejado seducir por sus falsos encantos, que tristeza!!! pero a su vez, tenemos la responsabilidad de concientizar dentro de lo que podamos a los que nos rodean, y sobre todo nos toca ser los soldados de Cristo, el de hacer nuestro trabajo desde nuestras trincheras y sobre todo el de hacer oracion. Hoy nos ha nacido el Nino Dios, dejemonos invadir por su luz, que disipa toda duda y tiniebla, que derrama sus gracias sobre cada uno de nosotros y nos manifiesta su infinita misericordia, dejemonos envolver por su amor, por su bondad, y mantengamos en nuestro corazon la esperanza de su manifestacion Divina. Que el amor de la Familia de Nazareth, reine siempre en sus corazones!!!!!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: