Skip to content

La liturgia, encuentro con Cristo (mayo 2016)

27 mayo 2016

Artículo publicado en la revista El Granito de Arena de mayo de 2016.

El domingo: fiesta de la misericordia

No podemos vivir sin celebrar el domingo, la fiesta primordial de los cristianos (cf. SC 106). Los que creemos en Cristo, resucitado de entre los muertos en el primer día de la semana, y lo celebramos cada ocho días en la Eucaristía, estamos convencidos de que la institución del domingo contribuye también a que se disfrute de tiempo de descanso y de solaz suficiente que permita cultivar la vida familiar, cultural, social y religiosa (cf. GS 67,3; Catecismo, n. 2184).


El domingo es un anticipo de la condición humana definitiva: el día que Dios misericordioso ha creado para nosotros como día del hombre. Día de liberación del aspecto servil del trabajo para nuestro disfrute personal, de relación con la familia y los amigos, con la naturaleza y el deporte, para el servicio del prójimo, especialmente de los más necesitados. Así, también lo reconocemos como día de Dios.

Un día del hombre para el Señor…
Ahora bien, el deber de rendir a Dios un culto auténtico corresponde al hombre individual y socialmente considerado (Catecismo, n. 2105). El Concilio Vaticano II enseña, además, que nosotros hemos de trabajar para informar con el espíritu cristiano el pensamiento y las costumbres, las leyes y las estructuras de la comunidad en la que cada uno vive (cf. AA 13). Es tarea de las autoridades civiles posibilitar, por medio de leyes justas y oportunas determinaciones, el descanso y la abstención del trabajo como un bien que contribuye a la realización del ciudadano. De esa manera se pone de manifiesto la supremacía de la persona por encima de intereses económicos.

Enseña el Catecismo de la Iglesia Católica que en el respeto de la libertad religiosa y del bien común de todos, los cristianos deben esforzarse por obtener el reconocimiento de los domingos y días de fiesta de la Iglesia como festivos legales (cf. n. 2188). Estamos convencidos de que la defensa de nuestras tradiciones, y el ejemplo público de oración y de alegría de los discípulos de Cristo, son una preciosa contribución a la vida espiritual de la sociedad humana.

…practicando obras buenas…
Los fieles cristianos se abstienen no únicamente de entregarse a trabajos que impiden el justo descanso, sino, también, de promover o aún de apoyar cualquier iniciativa que dificulte la posibilidad de dar el debido culto a Dios, de vivir la alegría propia del día del Señor, de realizar la práctica de las obras de misericordia, el encuentro familiar y el descanso necesario del espíritu y del cuerpo.

Para profundizar en el auténtico sentido del domingo hemos de hacer todo lo que esté en nuestra mano, y hemos de hacerlo todos, con la convicción de que todo don viene de lo alto; por eso, en las «Oraciones sobre el pueblo» pedimos al Padre misericordioso que bendiga a la comunidad que «implora tu misericordia / espera siempre en tu misericordia», a fin de vivir «en la abundancia de tus misericordias» (nn. 9. 10. 19). Y, para que practiquemos misericordia, pedimos en la bendición dominical que abundemos «en buenas obras» (n. 14).

… y esperando el domingo sin ocaso
La nostalgia del Paraíso y la impaciencia por la libertad gloriosa de los hijos de Dios (cf. Rm 8,21) están significados en la expresión festiva y el descanso del domingo, pero no lo está menos la misión de un don que se hace responsabilidad y pide ser compartido. La celebración del día del Señor (lex orandi) se manifiesta en el testimonio de fe en el Resucitado (lex credendi) y se expresa en la misión de la caridad (lex agendi). Si el fruto de la Eucaristía celebrada en el domingo es la configuración con Cristo, la atención a los más infelices, los pobres y los enfermos, será, sin duda alguna, uno de los signos más transparentes de su autenticidad.

Por ello, todos los cristianos, pastores y laicos –padres y madres de familia, y responsables de la acción catequética–, estamos llamamos a profundizar en la importancia del día del Señor como espacio privilegiado para expresar nuestra identidad cristiana y nuestra solidaridad en Cristo con todos los hombres.

Una manera de enriquecer esta jornada es dedicar tiempo a la lectura de la Palabra contenida en la Biblia, a la vez que promover y revitalizar el Oficio divino. La Liturgia de las Horas es plegaria de todo el pueblo de Dios, por ello conviene tener en cuenta, como propuesta celebrativa, la importancia del Oficio de Vísperas (cf. SC 100). Así, de variadas formas y maneras, en esta jornada dedicada al Señor del tiempo y de la historia, los cristianos celebramos el memorial del Resucitado mientras esperamos «el domingo sin ocaso». Lo hacemos desde el comienzo de la celebración dominical: «Muéstranos, Señor, tu misericordia»; porque sabemos que «su misericordia es eterna».

María, madre de misericordia, en el primer domingo de la historia reconoció en el Resucitado al que ella misma había engendrado. Ella sigue presente en medio de nuestras comunidades, como maestra que enseña a reconocer a su Hijo vivo y presente en nuestra historia y a vivir la dimensión del tiempo con conciencia filial para Dios y eclesial hacia los hermanos.

Santificar las fiestas
Por ser parte de nuestra identidad es fundamental que todos los bautizados acepten gustosos el precepto de la santificación del día de fiesta y entiendan la razón por la que son convocados a celebrar la Eucaristía todos los domingos. Para ello se les propone ya desde el comienzo de la formación cristiana (la catequesis de infancia o el catecumenado de adultos) el domingo como la fiesta principal, en la que reunidos escuchen la Palabra de Dios y participen en la celebración del Misterio Pascual (cf. Instrucción Eucharisticum Mysterium, 25).

Manuel G. López-Corps, Pbro.
Anuncios
No comments yet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: