Skip to content

Editorial (noviembre 2017)

18 noviembre 2017

Artículo publicado en la revista El Granito de Arena de noviembre de 2017.

El fin exige los mejores medios

Los estudiosos del tema aún no logran ponerse de acuerdo sobre la autoría de la conocida frase «el fin justifica los medios». Más allá de que fuera Maquiavelo, Napoleón o algún teólogo alemán del siglo XVII, el Catecismo de la Iglesia Católica afirma que «El fin no justifica los medios. Así, no se puede justificar la condena de un inocente como un medio legítimo para salvar al pueblo. Por el contrario, una intención mala sobreañadida (como la vanagloria) convierte en malo un acto que, de suyo, puede ser bueno (como la limosna) (cf. Mt 6,2-4)» (n. 1.753).

La frase se ha utilizado fundamentalmente en el ámbito de la política y la moral. Sin embargo, la vida de toda persona está llena de fines, de búsqueda de objetivos, de logros pendientes. Es propio del ser humano anhelar, desear, buscar, llenar su vida de sueños y expectativas. En esa búsqueda, obviamente, no todos los medios son lícitos ni deseables, tal como afirma el Catecismo. La fe, la moral y la propia conciencia nos ayudan a buscar los mejores medios para conseguir los fines que tanto deseamos alcanzar en nuestra vida laboral, familiar, personal e, incluso, espiritual.

No es esta una realidad novedosa. Desde siempre se ha dado. Dios mismo se ve embarcado en nuestro día a día (que es su perenne eternidad) en poner todos los medios para alcanzar su fin supremo: nuestra salvación. El envío del Hijo, la encarnación del Verbo no es sino esto mismo: un medio, el mayor medio, de su amor, ese amor apasionado y loco, capaz de entregar y entregarse a la muerte por nuestra felicidad eterna.

Jesús también comprobó la urgencia de la aplicación de los mejores medios para cumplir su misión redentora: nacer en una humilde familia, predicar el amor del Padre, elegir doce apóstoles y confiar a todos los discípulos el mensaje de salvación.

Los cristianos de todos los tiempos no han cesado de buscar los mejores medios para transmitir la Buena Nueva. La predicación de los apóstoles, los abundantes escritos de los padres de la Iglesia en los primeros siglos del cristianismo o la creación de universidades, son claros ejemplos de este anhelo evangelizador.

Vivimos actualmente un cambio de época o, como prefieren decir con acierto algunos, una época de cambios. Cambios tremendamente vertiginosos. Los medios de comunicación y las nuevas tecnologías ofrecen sendas novedosas y eficaces para continuar anunciando el mensaje cristiano.

San Manuel González, como tantos millones de cristianos a lo largo de su historia, hace 110 años quiso poner su granito de arena en la obra evangelizadora y comenzó a editar, quincenalmente, ocho sencillas páginas con las que transmitir lo que él había recibido. Hoy, más de un siglo después, la revista que tienes en tus manos intenta seguir siendo el medio que exige este fin tan importante como urgente.

Los tiempos han cambiado y el papel está dejando un hueco a la digitalización. Ambos están conviviendo y El Granito de Arena sigue persiguiendo el fin eucaristizador que le imprimió el apóstol de la Eucaristía el 8 de noviembre de 1907. Porque un fin tal exige los mejores medios, EGDA quiere seguir siendo «revista de acción eucarística», un medio (creemos que el más apropiado para nuestros días) transmisor de la Buena Noticia que necesita nuestro mundo. Sea en versión papel, web o aplicación móvil, El Granito de Arena sigue eucaristizando la vida de miles de personas. «

 

Anuncios
No comments yet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: