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Cartelera recomendada (enero 2018)

14 enero 2018

Artículo publicado en la revista El Granito de Arena de enero de 2018.

Para tejer una cotidiana red de libertad

Ambientada en la Francia de los inicios de la II Guerra Mundial, esta película recoge la labor apasionada de sor Helena Studler, una Hija de la Caridad que lograría salvar la vida de más de 2.000 personas de los campos de concentración nazis situados al norte de Francia, en la región de Lorena, organizando una red de caridad en Metz que se convertiría en un referente de superación, heroicidad y lucha contra la injusticia.

Red de libertad

Duración: 128 minutos / Año: 2017
País: España
Género: Biografía, histórico, drama
Director: Pablo Moreno
Actores: Assumpta Serna, Pablo Viña, Luisa Gavasa

El proyecto de realizar esta película surge con motivo de la conmemoración del 400 aniversario de la fundación de la Familia Vicenciana, impulsada por Vicente de Paúl y Luisa de Marillac en 1617. A lo largo de estos 400 años han surgido cientos de personalidades que han dado su vida por los que menos tienen, por los rechazados, los perseguidos injustamente. Entre todas esas vidas destaca la de sor Helena Studler, una religiosa que desde joven se dedicó al cuidado de los huérfanos y los abandonados, con una única motivación: su amor a Dios y a los hombres. Fue ese amor el que le llevó a entregar su vida como Hija de la Caridad.

Un pueblo que sufre
Al ver la película no podemos evitar plantearnos la pregunta que tantos se han hecho a lo largo de la historia: ¿dónde está la Iglesia cuando el pueblo sufre? ¿Dónde está Dios? La misma historia responde: al igual que sor Helena, son muchos los que, incluso en tiempos de guerra, siguen anunciando y practicando el amor, permaneciendo al lado de los que más lo necesitan, forjando, con su ejemplo, una red de libertad y de vida capaz de devolver la esperanza a un mundo roto. Dios está, de este modo misterioso y eficaz al lado del que sufre.

Es una película que nos permite percatarnos hasta dónde puede llegar la maldad del hombre, pero también hasta dónde puede llegar a amar una persona que se deja envolver por el amor de Dios. Solo quien es capaz acoger el amor de Dios, es capaz de irradiar y compartir con los demás aquello que llena por completo su corazón.

Sor Helena forma parte de aquellos santos anónimos que viven entre nosotros; de aquellos que, sin hacer mucho ruido, están entregando su vida para que los demás hombres disfrutemos de la hermosa vida que Dios nos regala. La historia de esta Hija de la Caridad nos muestra que, efectivamente, más hace el que quiere que el que puede, como dice el popular refrán.

En definitiva, esta película nos lleva a cuestionar nuestra vida, a preguntarnos qué estamos haciendo por los demás; nos impulsa a mirar a nuestro alrededor, a contemplar las necesidades y esclavitudes del hombre de nuestro tiempo porque quizás no muy lejos de nosotros se esté tejiendo una red de libertad en la que podemos colaborar. Que el Espíritu Santo nos conceda la fortaleza necesaria para ello.

Ana Mª Cayuso Prados, m.e.n.
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