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Cordialmente, una carta para ti (abril 2019)

20 abril 2019

Artículo publicado en la revista El Granito de Arena de abril de 2019.

Autenticidad de la sábana santa

Apreciado lector: Estarás de acuerdo conmigo en que Semana Santa es un tiempo propicio para recordar y hablar de la sábana santa o síndone que se custodia en la catedral de Turín. Como seguramente ya sabes, se trata de una tela de lino fino que mide 4,40 m de largo por 1,10 de ancho y que, según nuestra tradición cristiana, es el lienzo en que fue envuelto el cuerpo sin vida de Jesús de Nazaret al ser bajado de la cruz. La síndone es, pues, uno de los símbolos más representativos de la Semana Santa.


Como también sabrás, con el fin de comprobar la autenticidad de la sábana santa se le cortó un pequeño trozo para someterlo a la prueba del Carbono 14. Corría el año 1988. Una vez realizada la prueba, los científicos que la llevaron a cabo anunciaron al mundo que el trozo de tela analizado correspondía al siglo XIV, es decir, a una época muy posterior a la de Jesús de Nazaret. En consecuencia, resultaba imposible que la síndone hubiera envuelto el cuerpo de Cristo. Todo había sido un fraude, un engaño, una falsificación.

Sin embargo la Iglesia y muchos científicos no aceptaron los resultados de aquella prueba. Se habían cometido varios errores… Precisamente, estimado lector, hace unos meses la prestigiosa revista Año/Cero (n. 10-327) publicó un documentado artículo que arroja nueva luz sobre la autenticidad de la sábana santa. Haciendo referencia a la prueba del Carbono 14, se afirma en dicho artículo que «la zona elegida para tomar la muestra está especialmente contaminada, porque ha sido tocada un sinnúmero de veces para exponer la síndone». Además, se añade que científicos de la Universidad de Texas (EE .UU.) «se dieron cuenta de que algunas de las fibras de la síndone, justo en la zona de la muestra tomada para la datación, están recubiertas con una pátina de bacterias y hongos que no se puede quitar con los métodos de limpieza convencionales». Resulta evidente que esto dejaba sin validez la prueba del Carbono 14.

Numerosas pruebas
Ante lo anterior, se realizaron numerosas pruebas en diferentes lugares del mundo utilizando técnicas mucho más avanzadas y fiables que la del Carbono 14. Así, se efectuaron análisis del lienzo en las universidades de Padua y de Turín (Italia), al igual que en el Instituto de Nueva Inglaterra para la Investigación Médica y en la Universidad de Harvard (EE UU), sin olvidar los valiosos estudios realizados por Max Frei, director del Servicio Científico de la Policía de Zúrich (Suiza). Pues bien, se afirma en el mencionado artículo que, por mediación de todas estas pruebas, se ha determinado que el cadáver que estuvo en el lienzo había sufrido un traumatismo grave y que fue envuelto en él unas dos horas y media después de la muerte. La sangre se había coagulado en las heridas y por los coágulos se sabe que el cuerpo estuvo en contacto con la sábana unas 36-40 horas. Y lo más sorprendente: se dice que en la tela quedó grabada la imagen del cuerpo como si se tratara de un negativo fotográfico. Esto es algo inexplicable para la ciencia. «No obstante –añade el artículo– se puede suponer que fue causada por un foco de radiación no penetrante. Recientemente, se han irradiado algunos tejidos de lino con un láser excimer, un dispositivo que emite una radiación ultravioleta de alta intensidad. Los resultados, en comparación con la imagen del Sudario, muestran similitudes interesantes». Concluye la exposición de pruebas con esta impresionante afirmación: «Según numerosos físicos, la imagen de la síndone podría haber sido causada por un efecto fotorradiante producido por la energía liberada por el cuerpo de Cristo en el momento de la resurrección». Una hipótesis con la que se trata de explicar lo que resulta inexplicable para la ciencia.

Como vemos, amigo lector, los estudios científicos llevados a cabo con posterioridad a 1988 demuestran que la prueba del Carbono 14 no era fiable, ya que data erróneamente la sábana santa en el siglo XIV. Por el contrario, dichos estudios confirman que corresponde a los tiempos de Jesús de Nazaret y que envolvió el cuerpo de un hombre que había sufrido un traumatismo grave. En este sentido, hemos de recordar lo que dice Orozco Torres, célebre investigador de la Universidad de Anáuac (México), en un valioso reportaje publicado en la revista El Pensador. Expone allí los últimos análisis científicos realizados sobre la síndone. Tras una minuciosa exposición de argumentos y de pruebas, concluye Orozco Torres que la sábana santa proviene de la región de Jerusalén, es del tiempo de Jesús de Nazaret y envolvió el cuerpo de un hombre que padeció todo lo que narran los Evangelios. Sin embargo, respecto a la imagen grabada en la tela como si se tratase de un negativo fotográfico, afirma que hoy por hoy es algo inexplicable para la ciencia. Cordialmente,

Manuel Ángel Puga
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