Saltar al contenido

La liturgia, encuentro con Cristo (septiembre 2019)

23 septiembre 2019

Artículo publicado en la revista El Granito de Arena de septiembre de 2019.

Sancti venite: Antiguo himno eucarístico

El Antifonario Benchorense es un manuscrito procedente del monasterio de Bangor (Belfast, Irlanda del Norte) y conservado en la Biblioteca Ambrosiana de Milán (Italia); contiene una interesante colección de cánticos, himnos, colectas para el Oficio Divino y algunas antífonas para la Misa cuyos textos se remontan al siglo séptimo.


En este libro de canto monástico celta se encuentra el himno eucarístico latino más antiguo conocido: un canto para la comunión que comienza por las palabras Sancti venite (que se acerquen los santos). Este inicio parece presuponer la antigua invitación eucarística para la comunión de Oriente y de Occidente: Sancta sanctis (lo santo para los santos). En efecto, en la antigüedad el sacramento era denominado sancta (las cosas santas) y los cristianos sancti (los consagrados por el bautismo).

Cosas santas para los santos
El elemento más famoso del Antifonario de Bangor es este venerable himno eucarístico Sancti, venite, sumite Christi Corpus, que no se encuentra en ningún otro texto antiguo. Es una pieza excepcional porque en la comunión solían cantarse textos bíblicos: del Antiguo Testamento como profecía de la eucaristía (Melquisedec, cordero, maná, salmo 33: «Gustad y ved», etc.) o textos netamente eucarísticos (pan de vida, etc.). Quizá a la difusión de una antífona extrabíblica contribuyó la leyenda de que este himno había sido escuchado por san Patricio y su discípulo san Sechnall de labios de los mismos ángeles.

Monjes celtas cantando latín
El texto del himno del antiguo manuscrito, encontrado en Bobbio por Muratori (1697), lo publicó P. F. Moran en Essays on the Discipline and Constitution of the Early Irish Church, refiriéndose a él como una pepita de oro del antiguo Rito celta. La versión de John Mason Neale (1867) contribuyó poderosamente a su difusión tanto entre católicos como anglicanos de Gran Bretaña; luego, en 1895, F. E. Warren publicó la edición facsímil (HBS). Para la difusión y mejor compresión de este bello texto eucarístico, ofrecemos una versión en nuestra lengua y una breve explicación de sus partes.

Estructura del canto
El canto inicia invitando a los bautizados a la comunión –bajo las dos especies– con el cuerpo y la sangre de la Redención (1); se insta también a los salvados a la alabanza por el alimento de la comunión (2), ya que el acontecimiento de la liberación se hace signo sacramental (3): fue en la cruz, donde el Hijo de Dios derramó esta misma sangre para salvarnos (4) y se entrega ahora en los divinos misterios. Es muy interesante, en este contexto eucarístico, la endíadis de los términos sacerdote y víctima al cantar la oblación universal (5) prefigurada como sombra por los sacrificios de la antigua Ley (6). Cristo, dador de la Luz (7) y de la Vida (9), manifiesta su señorío y cuidado por nosotros con la Eucaristía, prenda de la gloria futura (8). La Iglesia, en su canto, invita a todos los creyentes de puro corazón a recibir el pan del cielo y a beber de las fuentes de la salvación (10). El himno concluye con la contemplación que hace pasar del altar de este mundo –donde comulgamos– al altar del cielo, desde donde Cristo, alfa y omega, vendrá como Señor a juzgar al mundo (11).

Sobresalen en este canto los grandes conceptos de gracia y salvación. También resuenan la teología tipológica del primer Testamento (Ley como sombra), la teología joánica (Pan de vida), la teología paulina (el misterio de la sangre y de la cruz) y la esperanza que muestra el Apocalipsis (alfa y omega). Por todo ello, bien merece que este himno sea difundido y que algunas de sus once estrofas sean cantadas bien como antífona de comunión o como himno para la bendición eucarística.

La fe eucarística eclesial
Algunas antífonas más del Antifonario Benchorense completan esta rica doctrina eucarística. Así, otro canto de comunión dice: «Hemos recibido el Cuerpo del Señor, hemos bebido su Sangre; no temamos ningún mal porque el Señor está con nosotros». También propone el salmo 33 como canto para comulgar: «Gustad y ved…». El texto que sigue canta la esperanza en la vida perdurable: «Recibid este sagrado Cuerpo del Señor y la Sangre del Salvador, para la vida eterna. Aleluya». El manuscrito añade este otro versículo evangélico: «Este es el pan vivo que ha bajado del cielo. Aleluya. El que come de él vivirá para siempre. Aleluya». Y culmina con este corolario donde resuena la antífona hispana de postcomunión, indicativo de la intensa relación entre las Iglesias celta y goto-hispana: «Alimentados con el Cuerpo y la Sangre de Cristo te alabamos siempre, Señor. Aleluya».
El himnólogo alemán Daniel destaca la afinidad entre este himno eucarístico celta y una antífona de la antigua Iglesia de la Galia cantada durante la comunión del Tiempo Pascual: Venite populi («Venid pueblos al sagrado e inmortal misterio. Participad del sacrificio; con temor y fe, acerquémonos; con las manos puras, recibamos la prenda del perdón. Pues el Cordero de Dios se ofreció por nosotros al Padre en sacrificio. A Él únicamente adoremos y glorifiquemos con los ángeles. Aleluya»; S. Gregorio de Tours, De Mirac. II,13).
Hoy, en el Rito romano, la invitación a la Comunión fusiona dos citas bíblicas: llama al sacramento «Cordero de Dios» (Jn 1,29.36) y a los cristianos «invitados a la mesa del Señor» (cf. Ap 19,9). Pero no olvidamos que nuestra condición de invitados al Banquete del Cordero viene dada por el Misterio celebrado en los sacramentos, signos santos que nos santifican.

Manuel G. López-Corps, Pbro.

Texto original (a continuacuón, traducción española)
1. Sancti venite,
Christi corpus sumite,
sanctum bibentes,
quo redempti sanguinem.

2. Salvati Christi
corpore et sanguine,
a quo refecti
laudes dicamus Deo.

3. Hoc sacramento
corporis et sanguinis
omnes exuti
ab inferni faucibus.

4. Dator salutis,
Christus filius Dei,
mundum salvavit
per crucem et sanguinem.

5. Pro universis
immolatus Dominus
ipse sacerdos
existit et hostia.

6. Lege praeceptum
immolari hostias,
qua adumbrantur
divina mysteria.

7. Lucis indultor
et salvator omnium
praeclaram sanctis
largitus est gratiam.

8. Accedant omnes
pura mente creduli,
sumant aeternam
salutis custodiam.

9. Sanctorum custos,
rector quoque, Dominus
vitae perennis
largitor credentibus.

10. Caelestem panem
dat esurientibus,
de fonte vivo
praebet sitientibus.

11. Alpha et Omega
ipse Christus Dominus
Venit, venturus
iudicare homines.
1. Santos, venid
recibid el Cuerpo de Cristo;
bebed la santa
sangre que os ha redimido.

2. Salvados por el Cuerpo
y la Sangre de Cristo,
que ahora nos alimentan
elevamos alabanzas a Dios

3. Por este sacramento
del Cuerpo y de la Sangre
todos hemos sido rescatados
de las fauces del infierno.

4. El dador de salvación,
Cristo Hijo de Dios,
salvó el mundo
por la sangre en la cruz.

5. Por todo el mundo
se ha inmolado el Señor
siendo a la vez
Sacerdote y Víctima.

6. En la Ley se mandaba
inmolar víctimas;
estas eran sombras
de los divinos misterios.

7. Dador de la Luz
y Salvador de todos
distribuyes con largueza
a los santos gracia abundante.

8. Vengan todos
con pura fe de corazón,
reciban la eterna
salvaguarda de salvación.

9. Protector de los santos
Guardián y Señor,
Dispensador de la vida eterna
para los creyentes.

10. El pan del cielos
se da a los hambrientos,
de la fuente viva
se da a beber a los sedientos.

11. Alfa y Omega
es Cristo el Señor:
viene el que vendrá
a juzgar a la humanidad.

No comments yet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

A %d blogueros les gusta esto: